Blog de Gender Is Not Sex

Transgénero

Magnus Hirschfeld

Escrito por GenderIsNotSex 07-02-2016 en Transgénero. Comentarios (0)


Magnus Hirschfeld, diríamos que se trata de un perfecto desconocido. Claro, si hablamos en términos mediáticos donde el rating de la masividad embrutecedora hará un gesto de memoria perenne a figuras ya sea triviales o perniciosas, sin otorgar cabida en el colectivo de la gratitud a tantos ignotos individuos, gracias a quienes el mundo hoy es un poco mejor, y para quienes la gloria de la permanencia les ha sido esquiva; mezquinamente esquiva. Porque no es hasta que uno mete la nariz en determinados temas que no se entera de tanto ser humano admirable. 

Tal es el caso de este señor.

Nacido en una epoca donde habia que construir, como ahora, salvo que nosotros gozamos de basamentos sobre los cuales adherir o acrecentar, mientras que aquellos fueron maestros de los cimientos. Valientes y notables constructores del edificio de la humanidad en épocas donde el término sacrificio ostentaba una textura mucho mas densa y espesa que en nuestro tiempo. 

Nacido en 1868, primero periodista y luego médico científico. Siendo a esta profesión a la que dedicaría el resto de su vida en búsqueda de allanar un encrespado terreno, el de la sexualidad. Contemporaneo de Albert Einstein y Sigmund Freud, recibió apoyo y colaboración de ambos en diversas ocasiones. Y ya para fines de aquel siglo estaba inmerso en la problemática que significaba para muchos, sentir  la sexualidad de una manera diferente. 

Preocupado por esto asuntos y para defender la amplitud de derechos de estas personas, y anular el artículo 175 creado en 1872 y que pervivió hasta 1994, de la ley alemana que penaba las relaciones entre personas del mismo sexo, crea el Comité Científico Humanitario. 

El eslogan del comité, "Justicia a través de la ciencia", reflejaba la creencia de Hirschfeld que un mejor conocimiento de las diferentes percepciones de la sexualidad eliminaría la hostilidad hacia quienes eran perseguidos por ello, entiendase lesbianas, gays, y demás.

El comité liderado por Hirschfeld consiguió reunir unas 5000 firmas de prominentes ciudadanos pidiendo la abolición del artículo 175. Entre los signatarios estaban Albert EinsteinHermann Hesse, y una veintena de respetados personajes públicos.

Desarrolló la teoría del tercer sexo, intermedio entre varón y mujer. Se interesó en el estudio de una amplia variedad de necesidades sexuales en una época en la que la denominación de las identidades sexuales aún estaba en formación. 

Hirschfeld era tanto citado como caricaturizado en la prensa como un vociferante experto en educación sexual, recibiendo el epíteto "el Einstein del Sexo". A veces se empleaba el sobrenombre de "Tante Magnesia" ("Tía Magnesia") para burlarse de él.

Él se veía a sí mismo como un activista y un científico, investigando y catalogando muchas variedades de sexualidad, no sólo la homosexualidad. Por ejemplo, es el creador de la palabra "travestismo".

Tras la toma de poder de los nazis, una de sus primeras acciones el 6 de mayo de 1933 fue destruir el Institut für Sexualwissenschaft y quemar la biblioteca. Las fotos de periódicos y el documental de la quema de libros por los nazis son habitualmente escenas de la quema de la biblioteca de Hirschfeld. Por suerte, Hirschfeld estaba fuera de Alemania en ese momento en una gira mundial de conferencias. 

Magnus Hirschfeld fue el primero en utilizar la palabra transexualismo,  Entre los empleados y clientes del Instituto había personas transgénero. Se ofrecían diversos servicios endocrinológicos y quirúrgicos, incluyendo las primeras operaciones modernas de «cambio de sexo» en los años 30. Hirschfeld también trabajó en los años 30 con la policía para disminuir el arresto de travestis bajo la sospecha de prostitución, hasta que el nazismo le obligó a huir de Alemania.

Nunca volvió a su país y murió en el exilio en Niza en 1935.


Dafne Muschnik


Nena por elección?

Escrito por GenderIsNotSex 27-12-2015 en Identidad de Genero. Comentarios (0)

Nena por elección?

Cabe hacerse esa pregunta? Claro que si. Todas las preguntas caben.
Aún las más ridículas?
Así es. O acaso preguntarse si puede serse nena o nene por elección no suena ridículo?

Antes, cuando las tecnologías no permitían saber el sexo del niño en el vientre de su madre, al dar a luz era la partera quien daba la noticia: es una nena! O, es un varón!
Y eso era todo.
No más preguntas.
Se nacía nena o nene y punto.

Y ahora no es igual?
Claro que si.
Entonces?
Algo cambio.
Que cosa cambió?
La información. Ahora tenemos más información.
Las tecnologías nos han permitido a través de poderosos telescopios sondear los confines del universo y comprender lo infinitamente pequeños que somos.
Y los microscopios electrónicos han llegado tan profundo en el nano universo que nos hacen ver gigantescamente inmensos...
Todas las disciplinas han sido afectadas favorablemente gracias al avance de las ciencias y tecnologías aplicadas. Y sin forzarnos a echar una mirada al pasado lejano, nuestro mundo de hoy es muy distinto del de hace apenas treinta años atrás. Si, tan sólo hace treinta años percibíamos todo con otros ojos. Hoy parece que todo es posible. Y toda esta amplitud inevitablemente toca las ciencias de la observación del ser humano. Esas cosas que tienen que ver con lo individual y lo colectivo.

Las redes sociales, como ventanas a la intimidad, han develado justamente eso: la intimidad. 
La gente se atreve a mostrarse y ese mostrarse incluye los aspectos más recónditos.
Y todo esto redundó en beneficios.
Los temas que antes se trataban desde una perspectiva han hecho un vuelco drástico.
Hace treinta años, la vivencia sexual fuera del standard era tomada por la ciencia de la medicina como enfermedad.
Hoy día no es así.
Y los términos masculino y femenino ya no tienen que ver estrictamente con hombre y mujer o con hembra y macho.
Cientos, miles de caso son compartidos a través de la web otorgando una visión más amplia acerca de como se viven estos temas, antes tabú. 
En una gráfica de humor, un dibujante hizo a dos mujeres charlando, una de ellas con un bebé en brazos.
La otra le pregunta: es nena o varón?
Y la madre responde: no lo se, todavía no habla...

Esto que, a lo menos, nos ha esbozado una sonrisa, representa el poder de síntesis de un perspicaz observador del devenir de la realidad. Y si bien es cierto que muy difícilmente hoy día encontremos una mama dando una respuesta así, es una visión no descabellada del futuro "open mind" que bien puede indicar el modo de percibir las posibilidades de los padres del futuro.
Ya sin la barrera del sexo genital como condición determinante, otorgar la posibilidad de aceptar la expresión de género de los niños del futuro, será sin dudas la gran puerta a un desarrollo mejor para muchos, muchísimos seres humanos. 


Dafne Muschnik