Blog de Gender Is Not Sex

Sociedad

Devenir

Escrito por GenderIsNotSex 26-07-2019 en Sociedad. Comentarios (0)



Poner bajo la lupa los hilos que han tejido (y tejen) el entramado educativo nacional, dejan de manifiesto, y esto expresado desde el fuero íntimo, un genuino sabor distopico. 

Cuando Aldous Huxley a principios de la década del 30 del siglo pasado, es decir, hace casi ya cien años, esboza una sociedad futura tensada por una serie de cables omnipresentes tanto como inquebrantables en su "Mundo Feliz", y el vernos hoy como entidades participantes de la educación del siglo XXI en el marco de una nación tercer mundista, es triste. Es triste por lo profético de aquella obra. 

Si a esto le sumamos la visión de Orwell en 1984, o de Bradbury en Fareheit 451, el combo es "total". Total y aniquilante. Todos profetas asertivos.

La Republica Argentina, apéndice del continente americano, granero "a drede" de un mundo capitalista donde nuestra condición de proveedores de materias primas sigue en pie desde siempre, nos deja sin aliento. 

Tal el caso de la educación en nuestro país. 

No se trata de gobiernos de turno, ya que peso más, peso menos, entre una pulsion social de equiparamiento y las asfixiantes fuerza del Capital, poco han dejado como corolario positivo. Se trata de una constante. Se trata del lugar que hace más de un siglo se nos ha otorgado y del cual no podemos evadirnos. 

Al intento de equilibrio social le sale una política de recorte. 

Entonces estamos sin salida?

Por supuesto que sí. Esta espiral, como un gran torbellino nos arrastra. Y seguirá haciéndolo, ahora, con la ayuda de nuevas tecnologías de control.

Que nos queda entonces?

A mi humilde criterio, tan distopico como el que más, la única herramienta es la continua formación como docentes. Nuestra postura frente al estudiantado. Niños, jóvenes, adultos atravesados por una sucesión de corrientes de intereses que lejos de aclarar enturbian el panorama cada día un poco más. 

Las normativas han ido cambiando. Se han "aggiornado". Se han acomodado. Como una cuerda, se tensan y se aflojan. 

Los agentes enemigos del bien social y el sentido común siempre han sido los mismos, negados a lo "laico", negados a lo femenino, negados a lo amplio, plural, distinto, poli cultural, poli étnico. Negados. A las libertades. Afines a las concentraciones económicas unidireccionalmente ideológicas.

El activismo político como agentes promotores de cambios es ineludible. Y el cambio es desde la educación. Y por ende, en el aula. En el salón de clases. Comprender los ires y venires de la historia de nuestro sistema educativo no hace más que comprometernos como docentes en mantener clara la visión y acompañar a nuestros estudiantes en este mar de distracciones e incertidumbres al que los sistemas financieros intentan conducirnos.


Dafne Muschnik 


Ideología de género bajo la lupa de quién?

Escrito por GenderIsNotSex 09-01-2018 en Sociedad. Comentarios (0)



Cierta carta abierta firmada por líderes católicos, luteranos, islamicos, bautistas, anglicanos, y ortodoxos griegos comienza con la siguiente frase:

"Creemos que Dios creó a cada persona hombre o mujer". 

Y es a partir de este comienzo que, paradójicamente, todo termina.

Así es estimado lector. Todo termina. Porque aunque leamos la declaración completa, esta carece de fundamento.

Vivimos en los albores de una nueva era, caracterizada por la comprobación, a diferencia de las previas cuyo tanteo en la oscuridad de la ignorancia impuesta, proveyó bastante dolor, persecución, confusión, decepciones, e incluso muertes.

Esgrimir un planteamiento desde el "creemos", carece de todo sustento.

Y precisamente fundamentar es proveer de veracidad cualquier postulado. Hacerlo universalmente entendible, comprobable y aplicable. 

Si Dios existe o no existe, a estas alturas, es poco relevante, ya que la tarea es nuestra.

Si acaso la entidad superior pervive en algún sitio del universo, según sostiene todo clérigo, esta nos legó el derecho máximo, que es el derecho a elegir, es decir, el libre albedrío, gracias al cual usted puede hacer lo que le venga en gana, desde compartir sus bienes hasta tomar un arma y disparar a discreción. Ninguna fuerza sobrenatural se lo va a impedir, nunca lo ha hecho, y jamás lo hará, porque hacerlo sería ir en contra de esa misma ley que dicha supuesta entidad otorgó a todos y cada uno.

De manera que elevar un planteamiento sobre la base de la existencia de lo incomprobable carece de sentido desde el vamos.

En rigor, deberíamos entender que estos tiempos exigen el final de cualquier empoderamiento con bases en la doxa (opinión). 

La sociedad humana más que nunca debería enfocarse en desplazar de los círculos de poder a cualquier entidad que promulgue postulados sin sustento.

Los grupos religiosos, por más que le pese a más de uno, entran en esa categoría. De hecho, se unen en pos de este asunto puntual, pero siguen desunidos en tantísimos otros, donde se contradicen, se rechazan mutuamente, apropiados cada uno de la "verdad", sin que ninguno pueda comprobar un céntimo de sus doctrinas tanto enroscadas, manipuladoras, como isostenibles.

Creer es un derecho de cada uno. Cada quien es libre de dejarse llevar por el pensamiento que le plazca hasta donde la imaginación se lo permita. Inclusos se es libre de pensar que gracias a tal o cual santo, dios, ente, o fuerza se ha obtenido algún beneficio. El imaginario humano ilimitado permite creer cualquier cosa. Y de hecho la multiplicidad lo demuestra. 

Pero establecer una creencia como base de un ordenamiento social universal, no sólo constituye un engaño, sino un peligro de dimensiones nefastas, como la historia misma lo ha revelado.


Dafne Muschnik


Replantearse el género...replantearse la existencia

Escrito por GenderIsNotSex 26-08-2017 en Género. Comentarios (0)

    


Tórrida tarde de verano y yo al abrigo del calor obsceno dentro del banco, en uno de esos asientos nuevos, modernos, coloridos y también incómodos, al amparo del aire acondicionado esperando mi turno ticket en mano, y leyendo la edición especial de enero de National Geographics, que pensé llevar en caso que hubiera que matar el tiempo. La particularidad de la publicación es que en su totalidad aborda el tema de género. Un asunto en boga en estos últimos tiempos. 

Hojeando vi el título de una nota: "Replantearse el género" e inmediatamente alce la vista para ver cuánto faltaba para que me atiendan cuando, como rayo, cruzo mi pensamiento la idea: "replantearse la existencia". 

Y es eso, replantearse el género en definitiva no es otra cosa sino replantearse la existencia misma. Es reconfigurar el disco rígido interno, blanquearlo, formatearlo y comenzar de nuevo. De cero. 

Y por qué no? 

Ante la amenaza de semejante determinación el entorno inevitablemente cuestiona el por qué, cuestiona el sentido de semejante idea rayana en la aberración. ¿A quien se le ocurriría replantearse el género?!!! 

Las coordenadas del mundo convencional indican que ese sitio no existe.

Sin embargo, el mundo ficcional es mucho más real de lo que el ala conservadora imagina. 

En los albores del tercer milenio, somos protagonistas de una sociedad conectada mundialmente por la tecnología de las comunicaciones, una sociedad que comparte todo a través de las redes, y se unifica, en la unión de semejanzas. Una especie de sinergia mundial. De alianzas. De confidencias cámara en mano. De atrevimientos. De permisos. De intimidades al descubierto. 

Que impide el hecho de querer ser quien uno decida ser?

Al margen de ciertas culturas, en el mundo occidentalizado por el eje del capitalismo pseudo demócrata,   cada quien es libre de elegir qué estudiar, qué  hacer, a qué  dedicarse, qué profesión abordar, etc. 

Y como adhesión, este nuevo tiempo moderno ahora nos ofrecer la totalidad del paquete "ser". Elegir quién ser ya no es una mera cuestión de actividades profesionales o rígidos roles pre establecidos. No. 

Qué sucede si hallamos que muchos eligen ser otra persona? 

Así es. Ser otro. Pero siendo ese otro alguien que incluso trasciende su identidad genérica otorgada al nacer. 

Él ya no es más él. Es ella.

Y ella ya no es más ella. Es él.

Pero si esto es más viejo que Matusalem!

Claro! Si!

Pero siempre bajo el cristal de lo patológico, de lo pecaminoso, de lo "non sancto", de lo marginal. De lo rechazado abiertamente desde todo texto sagrado puntero de la opinión pública. 

Y es justamente en este punto del mapa social donde la cultura ha dado un giro.

Una especie de viraje paulatino desde la perspectiva del rechazo hacia la de la aceptación. 

Y por qué es esto así?

Porque mucha más humanidad de la que se hubiera imaginado cualquier hijo de vecino hasta hace apenas poco tiempo, vibra en esta frecuencia del cambio total. Esta búsqueda del yo que supera la convencionalidad de la regla.

- Que quéres ser cuando seas grande Laura? ...y ante la multiplicidad de posibilidades, cae como granizo la respuesta:

- Quiero ser varón.

Y la apertura mental de mano de la ciencia, esta vez sí, operan la ficción. La materializan. 

Y al observar semejante cambio el individuo gana la posibilidad de replantar su vida, replantearse la existencia que el azar cromosomático dictó. Y a despecho de la naturaleza misma, torcer, o enderezar el sendero de la propia vida y otorgarse el derecho de, ya en el más amplio de los sentidos, y libre de fronteras y paradigmas, decidir quién ser. 


Dafne Muschnik


Lo simple

Escrito por GenderIsNotSex 16-05-2016 en Sociedad. Comentarios (0)


Desde pequeños y paso a paso todos hemos ido palpando en carne y alma, que en esto de vivir, la melodía suele desafinar, a medida que se nos suman días, meses y años.

Y como de los sinsabores ningún paladar escapa, uno va tomando conciencia de que el acertadamente llamado "arte de vivir", exige el conocimiento y desarrollo de una serie de virtudes sin las cuales el panorama puede aún ser menos llevadero. 

Templanza, paciencia, discreción, son apenas un atisbo de la colección de atributos indispensables del buen vivir. 

Y que sucede cuando el dedo del Destino dobla la apuesta? Es decir, que pasa cuando lo simple, aquello indispensablemente simple se transforma en un verdadero escollo?

Una cierta mayoría no se percata, por ejemplo, de las rampas de acceso para sillas de rueda. O acaso cuantas esquinas con semáforos sonoros recordamos? 

Lo dado por sentado para muchos, resulta fruto del árbol de la indiferencia para otros tantos. 

Y como nos hemos, o nos han acostumbrado a que las cosas suelen dividirse en blanco y negro, no estamos ejercitados en pensar escalas intermedias. 

Y si a esta escala limitada de posibilidades la potenciamos con la bajada de la "palabra divina" que claramente ha sentenciado que Dios nos quiere de un bando o de otro, y que bajo ningún punto de vista tolera a los tibios, esa gama de grises que componen el ingente número de mortales, se encuentra en el limbo del olvido.  O lo que es peor, bajo el perpetuo cuestionamiento. 

Eso le sucede a mucha gente cuando estando en el cine, y volvemos con otro ejemplo, quiere ir al baño. Hay sólo dos carteles, y nadie siquiera piensa en que también están los otros, y las otras. Esas personas en transición o esas personas ya transitadas, que por alguna mirada desconfianda son sospechados/as de no pertenecer al club de los extremos donde sólo los "colores saturados" cuentan, ya que lo demás no existe...

En un restaurante de Alemania, su propietario coloco un cartel con tres dibujos alusivos a tres posibilidades de género, y una frase aclarando que, en su local, no se hace acepción de personas. 

Probablemente  habrá algún otro valiente, pero no pasan de meras excepciones. 

Seguramente abordar esta cuestión tan pero tan simple como controversial, y a la vez tan necesaria, constituirá un verdadero desafío, por no decir dolor de cabeza para políticos, legistas, educadores, y público en general, en cuanto al deber de otorgar el merecido espacio de igualdad que, propio de una civilización que se precie como tal, es obvio que nos corresponde a tod@s. 


Dafne Muschnik


Desvaneciendo los límites

Escrito por GenderIsNotSex 19-04-2016 en Diversidad. Comentarios (0)

  

Mucho se ha hablado y se habla sobre el mundo del futuro, sin embargo pareciera que no llegamos a caer en la cuenta de que ya hemos llegamos a ese lugar. 

Aunque afirmarlo suene raro, el futuro es hoy.

Una simple vista retrospectiva a los últimos veinte años nos permite a las claras entender que el futurismo toco tierra en esta segunda década del siglo XXI.

Tecnologías de ciencia ficción hechas realidad en áreas tales como medicina, comunicación, entretenimiento, energías renovables, física, informática, arquitectura, alimentación, farmacología, ingeniería y tantisimas industrias donde la "magia" de la modernidad asombra por su evolución dramática. 

Pero en este devenir del universo tecnológico no quedaron exentos ciertos aspectos de la vida, que tocan otras cuestiones, como son las facetas humanas individuales y sociales, donde entre tantas aristas, llama la atención la evolución con relación a la amplitud de libertad de expresión, o el desvanecimiento de los límites. 

A la variedad de tribus urbanas, otrora inexistentes más allá de la imaginación de algún escritor, ilustrador o cineasta, se le suma el toque individualista como forma de expresión al margen de la pertenencia a cualquier grupo. 

En el mundo de hoy hay espació para todos, nadie queda afuera. 

Los que están en el "catálogo" e incluso aquellos descatalogados por no saber en que "rubro" ubicarlos. Personajes al margen de cualquier etiqueta conviven con el resto de los mortales, cada vez con mayor naturalidad. 

Desde un Rick Genest (Zombie Boy) un modelo canadiense tatuado en su totalidad, hasta una Andreja Pejic, un chico yugoslavo, devenido en modelo femenina ( ver imagen que ilustra la nota). 

Sensacionalismo "freak" impulsado por los medios, o libertad genuina de expresión? 

Más allá de la respuesta que cada uno podrá vislumbrar y/o fundamentar, es cierto que en otros tiempos difícilmente hubieran encontrado espacio aquellos defensores de la individualidad y la identidad sin exclusiones.

Una especie de biodiversidad humana como característica de un ecosistema donde todo esta permitido, y cuyo derecho de "ser" debe continuar inteligentemente defendido de aquellos que militan las filas del conservadurismo y son adeptos a los convencionalismos a rajatablas.  

Si el futuro de ficción en cuanto a las libertades de expresión llego para quedarse o no, dependerá de cuán fuertemente arraiguen en la sociedad. Sin embargo para los nacidos en esta nueva era, todo esto es asimilado como natural y no como excepción. 

La educación de niños y jóvenes en el respeto a las distintas formas de exteriorizar la personalidad será sin duda el desafío de padres y educadores que, desde su rol, deberán estar en sintonía con la amplitud de criterios, la tolerancia y el tan trillado, pero no menos acertado, amor al prójimo.


Dafne Muschnik