Blog de Gender Is Not Sex

Sexualidad

Replantearse el género...replantearse la existencia

Escrito por GenderIsNotSex 26-08-2017 en Género. Comentarios (0)

    


Tórrida tarde de verano y yo al abrigo del calor obsceno dentro del banco, en uno de esos asientos nuevos, modernos, coloridos y también incómodos, al amparo del aire acondicionado esperando mi turno ticket en mano, y leyendo la edición especial de enero de National Geographics, que pensé llevar en caso que hubiera que matar el tiempo. La particularidad de la publicación es que en su totalidad aborda el tema de género. Un asunto en boga en estos últimos tiempos. 

Hojeando vi el título de una nota: "Replantearse el género" e inmediatamente alce la vista para ver cuánto faltaba para que me atiendan cuando, como rayo, cruzo mi pensamiento la idea: "replantearse la existencia". 

Y es eso, replantearse el género en definitiva no es otra cosa sino replantearse la existencia misma. Es reconfigurar el disco rígido interno, blanquearlo, formatearlo y comenzar de nuevo. De cero. 

Y por qué no? 

Ante la amenaza de semejante determinación el entorno inevitablemente cuestiona el por qué, cuestiona el sentido de semejante idea rayana en la aberración. ¿A quien se le ocurriría replantearse el género?!!! 

Las coordenadas del mundo convencional indican que ese sitio no existe.

Sin embargo, el mundo ficcional es mucho más real de lo que el ala conservadora imagina. 

En los albores del tercer milenio, somos protagonistas de una sociedad conectada mundialmente por la tecnología de las comunicaciones, una sociedad que comparte todo a través de las redes, y se unifica, en la unión de semejanzas. Una especie de sinergia mundial. De alianzas. De confidencias cámara en mano. De atrevimientos. De permisos. De intimidades al descubierto. 

Que impide el hecho de querer ser quien uno decida ser?

Al margen de ciertas culturas, en el mundo occidentalizado por el eje del capitalismo pseudo demócrata,   cada quien es libre de elegir qué estudiar, qué  hacer, a qué  dedicarse, qué profesión abordar, etc. 

Y como adhesión, este nuevo tiempo moderno ahora nos ofrecer la totalidad del paquete "ser". Elegir quién ser ya no es una mera cuestión de actividades profesionales o rígidos roles pre establecidos. No. 

Qué sucede si hallamos que muchos eligen ser otra persona? 

Así es. Ser otro. Pero siendo ese otro alguien que incluso trasciende su identidad genérica otorgada al nacer. 

Él ya no es más él. Es ella.

Y ella ya no es más ella. Es él.

Pero si esto es más viejo que Matusalem!

Claro! Si!

Pero siempre bajo el cristal de lo patológico, de lo pecaminoso, de lo "non sancto", de lo marginal. De lo rechazado abiertamente desde todo texto sagrado puntero de la opinión pública. 

Y es justamente en este punto del mapa social donde la cultura ha dado un giro.

Una especie de viraje paulatino desde la perspectiva del rechazo hacia la de la aceptación. 

Y por qué es esto así?

Porque mucha más humanidad de la que se hubiera imaginado cualquier hijo de vecino hasta hace apenas poco tiempo, vibra en esta frecuencia del cambio total. Esta búsqueda del yo que supera la convencionalidad de la regla.

- Que quéres ser cuando seas grande Laura? ...y ante la multiplicidad de posibilidades, cae como granizo la respuesta:

- Quiero ser varón.

Y la apertura mental de mano de la ciencia, esta vez sí, operan la ficción. La materializan. 

Y al observar semejante cambio el individuo gana la posibilidad de replantar su vida, replantearse la existencia que el azar cromosomático dictó. Y a despecho de la naturaleza misma, torcer, o enderezar el sendero de la propia vida y otorgarse el derecho de, ya en el más amplio de los sentidos, y libre de fronteras y paradigmas, decidir quién ser. 


Dafne Muschnik


Nena por elección?

Escrito por GenderIsNotSex 27-12-2015 en Identidad de Genero. Comentarios (0)

Nena por elección?

Cabe hacerse esa pregunta? Claro que si. Todas las preguntas caben.
Aún las más ridículas?
Así es. O acaso preguntarse si puede serse nena o nene por elección no suena ridículo?

Antes, cuando las tecnologías no permitían saber el sexo del niño en el vientre de su madre, al dar a luz era la partera quien daba la noticia: es una nena! O, es un varón!
Y eso era todo.
No más preguntas.
Se nacía nena o nene y punto.

Y ahora no es igual?
Claro que si.
Entonces?
Algo cambio.
Que cosa cambió?
La información. Ahora tenemos más información.
Las tecnologías nos han permitido a través de poderosos telescopios sondear los confines del universo y comprender lo infinitamente pequeños que somos.
Y los microscopios electrónicos han llegado tan profundo en el nano universo que nos hacen ver gigantescamente inmensos...
Todas las disciplinas han sido afectadas favorablemente gracias al avance de las ciencias y tecnologías aplicadas. Y sin forzarnos a echar una mirada al pasado lejano, nuestro mundo de hoy es muy distinto del de hace apenas treinta años atrás. Si, tan sólo hace treinta años percibíamos todo con otros ojos. Hoy parece que todo es posible. Y toda esta amplitud inevitablemente toca las ciencias de la observación del ser humano. Esas cosas que tienen que ver con lo individual y lo colectivo.

Las redes sociales, como ventanas a la intimidad, han develado justamente eso: la intimidad. 
La gente se atreve a mostrarse y ese mostrarse incluye los aspectos más recónditos.
Y todo esto redundó en beneficios.
Los temas que antes se trataban desde una perspectiva han hecho un vuelco drástico.
Hace treinta años, la vivencia sexual fuera del standard era tomada por la ciencia de la medicina como enfermedad.
Hoy día no es así.
Y los términos masculino y femenino ya no tienen que ver estrictamente con hombre y mujer o con hembra y macho.
Cientos, miles de caso son compartidos a través de la web otorgando una visión más amplia acerca de como se viven estos temas, antes tabú. 
En una gráfica de humor, un dibujante hizo a dos mujeres charlando, una de ellas con un bebé en brazos.
La otra le pregunta: es nena o varón?
Y la madre responde: no lo se, todavía no habla...

Esto que, a lo menos, nos ha esbozado una sonrisa, representa el poder de síntesis de un perspicaz observador del devenir de la realidad. Y si bien es cierto que muy difícilmente hoy día encontremos una mama dando una respuesta así, es una visión no descabellada del futuro "open mind" que bien puede indicar el modo de percibir las posibilidades de los padres del futuro.
Ya sin la barrera del sexo genital como condición determinante, otorgar la posibilidad de aceptar la expresión de género de los niños del futuro, será sin dudas la gran puerta a un desarrollo mejor para muchos, muchísimos seres humanos. 


Dafne Muschnik