El Ser Femenino | Eva y sus herederas

Escrito por GenderIsNotSex 18-10-2016 en Identidad. Comentarios (0)



Si bien las cosas han cambiado un poco, en líneas generales los estereotipos en cuestiones de género siguen en auge. 

Las niñas llevan el pelo largo, lo adornan y lo arreglan, los niños No.

Las niñas usan faldas, los niños No.

Las niñas se visten de rosa, lila, fucsia o turquesa, pero los niños No.

Las niñas aprenden a maquillarse y pintarse las uñas para así verse más bonitas, pero los niños No.

Las niñas juegan juegos de niñas porque los niños juegan juegos de niños...

Y así crecen, se desarrollan, y conviven en el kinder, y luego en el cole, quedando bien claro que existen dos roles que al igual que dos líneas paralelas, no se juntan jamás!

Este es el formato standard de la naturaleza para los científicos, y a su vez el formato, también standard, de los religiosos desde que Adán es Adán y Eva es Eva. O mejor dicho, desde que a Adán le fue dada Eva. Para que así pueda procrear, claro! Sino cómo iba a hacer?! 

Y de paso para que se encargue de los quehaceres domésticos mientras él buscaba algo por ahí para la olla...

Y así fue como a algún que otro pillo, se le ocurrió ubicar a la mujer dentro de la circunspección de la cocina, el hogar y la satisfacción de placeres propios de la masculinidad...

Y los puntos suspensivos, que tanto suelen deambular por esta líneas son para usted que lee, deje que sus pensamiento se echen a volar libremente. 

Eso, Vuele! 

Vuele por favor! 

Porque hay muchos que se lo auto impiden. No sea como ellos! 

Usted sea original! Único! 

Piense! No se reprima!

Porque si usted piensa va a notar que algo siempre anduvo mal, desde el comienzo. 

Vuelva a mirar a Adán y a Eva, y luego haga un recorrido mental de la historia de la humanidad y cómo las cosas han sido, según el sexo/género que le haya tocado en suertes...(vuelva a pensar)

Y muchos otros pillos se subieron al caballo creacionista y tomando, siempre como "voceros de dios", cartas en el asunto, taparon a la mujer hasta dejarle apenas los ojos al desnudo. O la destaparon hasta el punto de dejarla absolutamente desprovista de todo, ropa y autodeterminación incluidas... 

Y este punto de vista enseñado y sostenido generación tras generación, solo ha sido cuestionado y puesto en jaque por algunas pocas mujeres valientes, y hombres justos, que en su amplitud comprendieron que las cosas no eran así. Así como les habían enseñado. 

Hoy día ser mujer sigue siendo un rol no tan fácil de llevar, como siempre, pero en nuestro mundo occidental algunas cuantas cosas fueron mejorando. Sin embargo, ser mujer bajo otros signos religioso/culturales sigue siendo un desafío existencial...

Si alguna entidad superior existe, sin dudas no debe haber dado las prerrogativas que rigieron al mundo desde aquel entonces. Y por ende no es más que una cuestión misógina perpetrada desde los orígenes de los tiempos, la que se ha aprovechado de la condición de ser hombre.

Este mismo hombre que desdeña a la mujer de tantas maneras pero que la usa y explota en tantas otras. 

Que ama a su madre, pero que fomenta la prostitución de mujeres, que tal como su madre, bien pueden ser madres...mujeres a las que maltrata verbalmente bajo el término de "putas", para denigrarlas, a la vez que con impulso animal busca a esas mismas "putas" para su satisfacción hedonista...

Y debajo de la línea de los seres humanos que por azar "espermatozoideal" nacieron mujeres, existen otras mujeres cuya condición es aún peor. 

Aquellas que un día, por casualidad, o de manera natural, e incluso por elección, se encontraron mujeres frente al espejo de su propia vida en su sensación y auto percepción. 

Esto, a pesar de que al nacer lo hayan hecho bajo el signo opuesto, un día floreció y se sintieron en absoluta armonía al verse rodeadas del entorno propio de la femineidad. Herederas apócrifas de Eva, simiente suya pero "por adopción".

Ellas, antes y ahora, siguen siendo mujeres de cuarta. Porque no son de segunda ni de tercera categoría. No. Son de cuarta. Difícilmente puedan jugar el juego de la vida en paridad con las otras, y como las otras, las que biológicamente nacieron bajo el signo de Venus, padecen su condición.


Dafne Muschnik