Blog de Gender Is Not Sex

Género

Romper el hielo

Escrito por GenderIsNotSex 04-09-2018 en Género. Comentarios (0)


A dos años de acabar la segunda década del milenio, percibimos que nos toca transitar una época de deshielo. 

Y nuestra tarea auto impuesta, casi sin pretenderlo, es el arduo trabajo pico en mano. Porque son nuestras manos, nuestros brazos, nuestras voces, nuestro caparazón experto, visible, controversial, los que se aprestan a la labor.

Abrirnos paso en la helada llanura de los conceptos establecidos conlleva una larga lista de situaciones no deseables. Cada vez que salimos a la calle hendimos con nuestro ser la superficie finamente pulida por décadas, por siglos de acondicionamiento social. 

Y con cara y cuerpo expuest@s recibimos los embates típicos de quienes se enfrentan a la adversidad. Nuestros picos rebotan sobre la dureza de la superficie.

Impenetrable. Dura. Congelada.

Anquilosada a metros de profundidad en los oscuros estratos de antiguos mandatos inexorables.

Nos vemos en la obligación una y otra vez de explicar. De explicarnos.

Como predicador@s de un evangelio apócrifo…misionamos. 

Oímos, escuchamos, soportamos e intentamos enseñar. Enseñar lo oculto.

Lo prohibido. Lo vergonzoso. Lo real. Lo de hoy. Lo de ayer. Y lo de siempre.

Volvemos a poner la cara y ante el bofetón, sin mediar ningún Cristo, pero en línea con aquellas enseñanzas, otorgamos más de una vez la otra mejilla. 

Afortunadamente, estos actos de punta de lanza se han dado en tiempos de unión cibernética. Una especie de sinergia global nos enlaza a todos, todas, todes, o como quieran pronunciarse las palabras que identifican nuestro signo. El mundo conectado nos presenta ante millones de ojos expectantes donde nuestras vidas, nuestras experiencias y emociones salen a la luz, atravesando el dintel de cada pantalla.

Y es ahí donde la soledad pareciera desvanecer. Nuestras realidades, en clave digital, expresadas en tantísimos idiomas, en tantísimas culturas y reflejadas en vivencias tan similares que nos produce escalofríos pensar cuánto nos une. A pesar de lo cual, nos disolvemos en la marejada mundial de cotidianeidades en bloque. Bloques prefabricados. Y volvemos a la necesidad de perforarlos, de atravesarlos y quebrar su consistencia rígida e impermeable.

En albor de una era naciente, de reclamos, de libertades, de luchas, de logros, y de no más concesiones, esa multiplicidad de voces re piensan el mundo y derraman experiencias sobre quienes desde el centro, han preferido mantenerse al margen.

Y nosotr@s, etern@s habitantes de la marginalidad, comenzamos a iluminar esas áreas densas. Descorremos cortinados y a la luz nos presentamos en el centro de la escena, como nuevos actores de un nuevo cuadro donde representaremos los pocos segundos de vida genuina, desvanecidos en una eternidad inevitable, con la certeza, sí es que de algo la hay, de haber avanzado aunque más no sea, una corta, pero invaluable distancia.


Dafne Muschnik



Replantearse el género...replantearse la existencia

Escrito por GenderIsNotSex 26-08-2017 en Género. Comentarios (0)

    


Tórrida tarde de verano y yo al abrigo del calor obsceno dentro del banco, en uno de esos asientos nuevos, modernos, coloridos y también incómodos, al amparo del aire acondicionado esperando mi turno ticket en mano, y leyendo la edición especial de enero de National Geographics, que pensé llevar en caso que hubiera que matar el tiempo. La particularidad de la publicación es que en su totalidad aborda el tema de género. Un asunto en boga en estos últimos tiempos. 

Hojeando vi el título de una nota: "Replantearse el género" e inmediatamente alce la vista para ver cuánto faltaba para que me atiendan cuando, como rayo, cruzo mi pensamiento la idea: "replantearse la existencia". 

Y es eso, replantearse el género en definitiva no es otra cosa sino replantearse la existencia misma. Es reconfigurar el disco rígido interno, blanquearlo, formatearlo y comenzar de nuevo. De cero. 

Y por qué no? 

Ante la amenaza de semejante determinación el entorno inevitablemente cuestiona el por qué, cuestiona el sentido de semejante idea rayana en la aberración. ¿A quien se le ocurriría replantearse el género?!!! 

Las coordenadas del mundo convencional indican que ese sitio no existe.

Sin embargo, el mundo ficcional es mucho más real de lo que el ala conservadora imagina. 

En los albores del tercer milenio, somos protagonistas de una sociedad conectada mundialmente por la tecnología de las comunicaciones, una sociedad que comparte todo a través de las redes, y se unifica, en la unión de semejanzas. Una especie de sinergia mundial. De alianzas. De confidencias cámara en mano. De atrevimientos. De permisos. De intimidades al descubierto. 

Que impide el hecho de querer ser quien uno decida ser?

Al margen de ciertas culturas, en el mundo occidentalizado por el eje del capitalismo pseudo demócrata,   cada quien es libre de elegir qué estudiar, qué  hacer, a qué  dedicarse, qué profesión abordar, etc. 

Y como adhesión, este nuevo tiempo moderno ahora nos ofrecer la totalidad del paquete "ser". Elegir quién ser ya no es una mera cuestión de actividades profesionales o rígidos roles pre establecidos. No. 

Qué sucede si hallamos que muchos eligen ser otra persona? 

Así es. Ser otro. Pero siendo ese otro alguien que incluso trasciende su identidad genérica otorgada al nacer. 

Él ya no es más él. Es ella.

Y ella ya no es más ella. Es él.

Pero si esto es más viejo que Matusalem!

Claro! Si!

Pero siempre bajo el cristal de lo patológico, de lo pecaminoso, de lo "non sancto", de lo marginal. De lo rechazado abiertamente desde todo texto sagrado puntero de la opinión pública. 

Y es justamente en este punto del mapa social donde la cultura ha dado un giro.

Una especie de viraje paulatino desde la perspectiva del rechazo hacia la de la aceptación. 

Y por qué es esto así?

Porque mucha más humanidad de la que se hubiera imaginado cualquier hijo de vecino hasta hace apenas poco tiempo, vibra en esta frecuencia del cambio total. Esta búsqueda del yo que supera la convencionalidad de la regla.

- Que quéres ser cuando seas grande Laura? ...y ante la multiplicidad de posibilidades, cae como granizo la respuesta:

- Quiero ser varón.

Y la apertura mental de mano de la ciencia, esta vez sí, operan la ficción. La materializan. 

Y al observar semejante cambio el individuo gana la posibilidad de replantar su vida, replantearse la existencia que el azar cromosomático dictó. Y a despecho de la naturaleza misma, torcer, o enderezar el sendero de la propia vida y otorgarse el derecho de, ya en el más amplio de los sentidos, y libre de fronteras y paradigmas, decidir quién ser. 


Dafne Muschnik


Detrás de un gran hombre

Escrito por GenderIsNotSex 15-01-2017 en Género. Comentarios (0)



Solo la intimidad de ese espacio, justo detrás de bambalinas, donde vive su realidad cada pareja, podría revelar la verdadera historia de los acontecimientos exitosos. 

Horas de estudio, horas de ensayo, horas y horas en esa región donde prueba y error van dando forma día tras día al objeto que se persigue y que esquivo, hace de la persistencia el más refinado de los atributos para quien, en su afán, no sesga su ímpetu de búsquedas. 

Las vidas de quienes hoy reconocemos como grandes hombres, en muchas ocasiones bajo el sino de jornadas regadas de desaciertos y sinsabores a diestra y siniestra, han concluido en logros. 

Y al zambullirnos en sus biografías es que descubrimos, en muchos casos, que estos personajes célebres, jamás habrían podido figurar en las páginas de la historia de no haber sido por esas "socias" que, desde la trastienda, sostuvieron e impulsaron, gracias a ingentes dosis de fe, los sueños de aquellos. Y la salida a la luz de estas circunstancias, en busca de cierta ecuanimidad tal vez, han visto nacer aquella frase tan oída, que reza: "detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer".

Y uno no puede menos que fantasear con escenas cotidianas donde ella, pacientemente, anhelosamente, llena de las mismas ilusiones, o tal vez sin ellas, pero con mucho de eso que se llama amor, ha acompañado y alentado el quehacer de su marido, su pareja, su hombre. 

Y probablemente, en justicia, se llegue a la conclusión de que esa mujer jamás ha estado detrás, sino a la par.

Esta satisfacción de la tarea compartida, de la lucha codo a codo, de esa mujer y 

ese hombre aunados en una ilusión que ansía tomar vuelo y alcanzar la gloria, no admite descripción y, sin duda, da forma al concepto de pareja, en el más amplio y profundo de los sentidos. 

Algo así le sucedió a Larry. Este joven talentoso, trabajó, estudió, dio rienda suelta a sus ideas, y luego de mucho esfuerzo, persistencia, vínculos y demás, llevo a cabo su obra con un  éxito aplastante.

Casi a fin de siglo, que a su vez fue fin de milenio, este humilde caballero, director, guionista y productor cinematográfico, en conjunto con su hermano, nos obsequiaron una maravillosa pieza del séptimo arte, tal vez la última gran obra del siglo, que llamó fuertemente la atención del público masivo por su impacto visual, y mucho, mucho más a los pensadores y filósofos del universo distópico, por el trasfondo de su trama, a saber: Matrix.

Y Lana siempre estuvo allí, junto a Larry, ese Larry de apellido Wachowsky, dándole médula a sus proyectos, inyectándole la dosis necesaria de ese cóctel de virtudes indispensables para la perseverancia. Observando todo desde la perspectiva femenina, muchas veces tan disímil de la masculina, pero tan asertiva y aguda. Allí, entre los cortinados del teatro de su vida, silenciosa, observadora. Presente pero discreta, incluso oculta. Eso, oculta. Así vivió Lana toda su vida, a la sombra de Larry.

Hasta que un día se cansó. Un día dijo basta, hasta acá llegué! Se puso firme, reclamó su lugar, ese sitio que el destino y la presión social le mezquinaron toda su vida. Ese espacio que en definitiva era suyo y de nadie más. Y aunque Larry era un buen tipo, era ella quien desde el anonimato marcaba el paso, dirigía la batuta, sí, pero sin tener la sartén por el mango.

De manera que un día Larry se levanto temprano, se duchó, desayunó, y enfiló para el closet. 

Seleccionó cuidadosamente su vestuario, una pollera de seda floreada, una camisola al tono, un suéter holgado, sandalias de tacón, aros, un bonito collar, y ya frente al espejo le dijo, se dijo: Lana, es tu turano, ya hiciste mucho por mí, ahora te toca a vos. 

¿No te parece que es hora de salir a dar un paseo?


Dafne Muschnik



Un año!

Escrito por GenderIsNotSex 31-12-2016 en Género. Comentarios (0)

Llegó diciembre y con él, el primer año de Gender Is Not Sex.

La idea fue simple, hablar de una de esas tantas cosas de las que no se hablan. 

Y digo tantas porque realmente hay mucho de lo que no se dice o casi no se dice 

ni una palabra. 

El mundo abunda en situaciones adversas de toda índole de las cuales 

poco sabemos. Desde enfermedades hasta condiciones de vida complejas, un manantial de 

información se ve bloqueado por los gruesos muros del dique del “media business” que 

fiel a su estilo de lo conveniente (a sus fines) filtra lo que SI y lo que NO. 

Y tanto es así que, a no ser por nuestro propio impulso de querer saber, se nos niegan 

esas aguas de conocimiento, ricas, abundantes, y necesarias.

Afortunadamente estos tiempos modernos cuentan con estas maravillosas herramientas gracias 

a las cuales usted y yo nos ponemos en contacto. Aun cuando no nos conozcamos, estos blogs, 

videos, podcasts, etc., nos mantienen conectados e informados. 

Le interesan cuestiones de salud? Cuestiones sociales? Científicas ó históricas tal vez? 

Si es un ávido buscador encontrará.Encontrará y probablemente comapartirá. Porque cada

"hallazgo" suele despertar ese deseo de dar a conocer.

Y dar a conocer es el objetivo de este humilde blog. Orientado a visibilizar una cuestión 

particular, tan particular como importante para quien la vive. Como hablar de obesidad o de 

espondilitis anquilosante, o de la vida en Liberia, Sri Lanka o Nepal.

De eso se trata.

Una breve nota, una vez al mes, como un grano de arena en la playa de internet probablemente.

Pero este humilde esfuerzo, ignoto, en sinergia con los de otros tantos, como una gota oradando 

la piedra de ese dique imponente, y a fuerza de perseverancia, filtrará unas pocas gotas que 

cruzarán las distancias desde mi laptop hasta su ordenador y nos unan en alguna medida.

Y a modo de "avan premier", le cuento que los primeros tres meses de 2017 estarán destinados 

a hablar puntualmente de individuos que, por fortuna, siguen con nosotros, y para quienes el 

tema de género ha sido un desafío que, habilmente, han sabido sortear, con esfuerzo, pagando 

altos costos, esos que lamentablemente habrá que seguir pagando hasta que algún día quizas 

la humanidad comprenda que todo, todo es más, mucho más simple de lo que parece... 


Dafne Muschnik



Realidades ignoradas

Escrito por GenderIsNotSex 07-08-2016 en Género. Comentarios (0)

Hagamos un ejercicio simple.

Mirando la foto que ilustra la nota, imaginemos que tenemos que vestir a éstas dos personas desnudas.
Se nos dificulta pensar a quién vestiríamos de hombre y a quién de mujer?
De qué depende nuestra elección de ropa?
Estas dos personas son reales. Viven como usted y yo, en el mundo real, y cumplen roles específicos con relación a lo que son.

Y qué son?
Si los viéramos vestidos, quién diríamos es hombre y quién mujer?
En qué cambia la realidad de estas dos personas, su realidad como lector de este artículo?


Si pensamos que se trata de casos aislados, lamentablemente caemos en error. Y esta foto muy esclarecedora nos hace ver que aquella pequeña porción de nuestro  cuerpo que se encuentra en la entrepierna, es tan solo un detalle. Y de la importancia que le atribuimos a “ese detalle” parecen depender muchas cosas, cosas con la fuerza suficiente para influir en la existencia, breve si lo es la humana, de otras personas.
Y no olvidemos que técnicamente, lo que se encuentra en esa región del cuerpo, no constituye más que un elemento cuyas principales dos funciones son reproductiva y como vía de desecho de líquidos.


Entonces, tiene importancia saber qué tiene el otro allí abajo?
Probablemente alguien dirá que Si. Alguien pensará que a la hora de buscar pareja, para formar una familia, Si es importante.


Y entonces, qué es una pareja?
Qué constituye una buena familia, no una del montón, una buena?
Los hijos de una pareja, necesariamente tienen que ser naturales?
Qué constituye la paternidad y la maternidad?


En esta nota hemos vertido muchísimas preguntas. Para que usted y yo podamos pensar y meditar las respuestas.
Respuestas cuya virtud consta en que abren puertas y despejan caminos, propios y ajenos .


La condición humana es verdaderamente excepcional. Excepcional y fascinante.
Y como afortunadamente, la especie a la que pertenecemos, a diferencia del resto, cubre su cuerpo, que estupenda oportunidad de poder trascender lo meramente físico e internarnos en lo que verdaderamente importa.


Dafne Muschnik