Blog de Gender Is Not Sex

Genero y Sexo No es lo Mismo

Enfocado a aprender a reconocer las diferencias entre sexo y género en la elaboración de la identidad

Evitando la confusión: Género y Sexo No es lo mismo

Escrito por GenderIsNotSex 14-03-2016 en Género. Comentarios (0)


No confundir gordura con hinchazón reza el dicho. 

Y nunca mejor aplicado que en estas cuestiones donde todo parece harina del mismo costal mientras que la realidad dista mucho de serlo.

En asuntos relacionados con el sexo recién en estos años se revela poco a poco su verdadera dimensión, ya que hasta ahora, este tema no ha sido otra cosa sino tabú, es decir, eso de lo que no se habla. Y cuando las cosas no se hablan hay que andar adivinando y presuponiendo, actitudes que suelen poner distancia con la verdad. 
Y como la ignorancia en estas cuestiones sigue siendo el plato principal en la mesa de la vida, intentaremos en estas líneas traer un poco de claridad, mostrando la diversidad del menú donde todos los platos son, debido a la singularidad, un plato principal y donde la exquisitez del exotismo tiene el poder de acrecentar el valor de la existencia. 

Sexo, genitalidad y género, tres cosas diferentes que suelen converger en la mayoría de los individuos de nuestra especie pero que en ciertas ocasiones presentan divergencias. 

Cuando hablamos de sexo decimos femenino y masculino. Error. Deberíamos decir hembra o macho. Ni siquiera hombre o mujer, ya que estas son construcciones mucho más complejas. 
Nacer macho no te constituye en hombre. Esa será una tarea que dará o no su resultado con el paso del tiempo. 

Sexo tampoco es tener pene o vagina. Eso es genitalidad. 

Sexo es orientación sexual, es decir, lo que nos atrae. Entonces hallamos algunas opciones básicas que son: 
1. Atracción hacia el sexo opuesto: Heterosexualidad.
2. Atracción hacia el propio sexo:  Homosexulaidad.
3. Atracción hacia ambos sexos: Bisexualidad. 

Esto es lo que nos atrae, lo que nos provoca deseo, es Orientación Sexual.

La orientación sexual es un atributo traído, no adquirido, no lo decidimos, sino que fluye, al punto que si nos quedáramos sin los genitales propios de nuestra orientación, nada cambiaría. Esto es: si un hombre perdiera su genital masculino, pene, seguiría teniendo atracción por las mujeres.  La ausencia o el cambio de genitales no influyen en la orientación sexual. Nos gusta y nos atrae esto o aquello más allá de los genitales que tengamos o no. 

Cuando hablamos de género, ahí sí decimos femenino o masculino. 

El género es un atributo cultural.  El género se construye en base a experiencias y decisiones que se van tomando a lo largo de la vida. Y si bien es cierto que en líneas generales la orientación sexual va de la mano con el género, no es una regla absoluta. Hay excepciones, y muchas. 
El género es una expresión y es una elección. Y esta se manifiesta en la exteriorización e internalizacion de atributos y características definidas.  Y en muchos casos no se condice con la orientación sexual. 

De manera que podemos encontrar mujeres cuya orientación sexual es heterosexual pero cuya expresión de género corresponde al sexo opuesto. Eligen no maquillarse, usan el pelo corto, ropa masculina, ademanes, actitudes, profesiones y demás cosas propias del universo del hombre. A simple vista el neófito calificara peyorativamente y aparecerán términos como machona, lesbiana, torta, todos calificativos alejados de la realidad. Ya que esos términos tienen que ver con cuestiones de orientación sexual y no de género. 
La misma ecuación para los varones que teniendo una orientación sexual heterosexual, construyen un yo femenino en base a ciertas áreas de confort que se viven adquiriendo las cualidades del otro género expresado a través de la vestimenta, modales, y un sin fin de detalles que en la confusión del ignorante también dispararan términos como afeminado, gay, marica, etc.etc. Siendo todo esto un error de apreciación en base a la falta de conocimiento ya que se trata de varones que sienten atracción sexual hacia las mujeres pero que adquieren una personalidad y aspecto femenino.  Y esto tampoco es travestismo o transexualismo, esas son otras cuestiones de las que habláremos más adelante.
Probablemente el lector se agarrará de los pelos frente a esta información, y según la formación adquirida apuntara conceptos errados, como perversión, degeneración, y demás. Todos estos alejados diametralmente de la verdad.

En conclusión, aprender a diferenciar Orientación Sexual de Expresión de Género es fundamental para evitar equívocos, tomar la vida con una visión más ajustada a las distintas realidades y otorgar el maravilloso derecho de dejar ser y dejar vivir a los demás. 


Dafne Muschnik


Magnus Hirschfeld

Escrito por GenderIsNotSex 07-02-2016 en Transgénero. Comentarios (0)


Magnus Hirschfeld, diríamos que se trata de un perfecto desconocido. Claro, si hablamos en términos mediáticos donde el rating de la masividad embrutecedora hará un gesto de memoria perenne a figuras ya sea triviales o perniciosas, sin otorgar cabida en el colectivo de la gratitud a tantos ignotos individuos, gracias a quienes el mundo hoy es un poco mejor, y para quienes la gloria de la permanencia les ha sido esquiva; mezquinamente esquiva. Porque no es hasta que uno mete la nariz en determinados temas que no se entera de tanto ser humano admirable. 

Tal es el caso de este señor.

Nacido en una epoca donde habia que construir, como ahora, salvo que nosotros gozamos de basamentos sobre los cuales adherir o acrecentar, mientras que aquellos fueron maestros de los cimientos. Valientes y notables constructores del edificio de la humanidad en épocas donde el término sacrificio ostentaba una textura mucho mas densa y espesa que en nuestro tiempo. 

Nacido en 1868, primero periodista y luego médico científico. Siendo a esta profesión a la que dedicaría el resto de su vida en búsqueda de allanar un encrespado terreno, el de la sexualidad. Contemporaneo de Albert Einstein y Sigmund Freud, recibió apoyo y colaboración de ambos en diversas ocasiones. Y ya para fines de aquel siglo estaba inmerso en la problemática que significaba para muchos, sentir  la sexualidad de una manera diferente. 

Preocupado por esto asuntos y para defender la amplitud de derechos de estas personas, y anular el artículo 175 creado en 1872 y que pervivió hasta 1994, de la ley alemana que penaba las relaciones entre personas del mismo sexo, crea el Comité Científico Humanitario. 

El eslogan del comité, "Justicia a través de la ciencia", reflejaba la creencia de Hirschfeld que un mejor conocimiento de las diferentes percepciones de la sexualidad eliminaría la hostilidad hacia quienes eran perseguidos por ello, entiendase lesbianas, gays, y demás.

El comité liderado por Hirschfeld consiguió reunir unas 5000 firmas de prominentes ciudadanos pidiendo la abolición del artículo 175. Entre los signatarios estaban Albert EinsteinHermann Hesse, y una veintena de respetados personajes públicos.

Desarrolló la teoría del tercer sexo, intermedio entre varón y mujer. Se interesó en el estudio de una amplia variedad de necesidades sexuales en una época en la que la denominación de las identidades sexuales aún estaba en formación. 

Hirschfeld era tanto citado como caricaturizado en la prensa como un vociferante experto en educación sexual, recibiendo el epíteto "el Einstein del Sexo". A veces se empleaba el sobrenombre de "Tante Magnesia" ("Tía Magnesia") para burlarse de él.

Él se veía a sí mismo como un activista y un científico, investigando y catalogando muchas variedades de sexualidad, no sólo la homosexualidad. Por ejemplo, es el creador de la palabra "travestismo".

Tras la toma de poder de los nazis, una de sus primeras acciones el 6 de mayo de 1933 fue destruir el Institut für Sexualwissenschaft y quemar la biblioteca. Las fotos de periódicos y el documental de la quema de libros por los nazis son habitualmente escenas de la quema de la biblioteca de Hirschfeld. Por suerte, Hirschfeld estaba fuera de Alemania en ese momento en una gira mundial de conferencias. 

Magnus Hirschfeld fue el primero en utilizar la palabra transexualismo,  Entre los empleados y clientes del Instituto había personas transgénero. Se ofrecían diversos servicios endocrinológicos y quirúrgicos, incluyendo las primeras operaciones modernas de «cambio de sexo» en los años 30. Hirschfeld también trabajó en los años 30 con la policía para disminuir el arresto de travestis bajo la sospecha de prostitución, hasta que el nazismo le obligó a huir de Alemania.

Nunca volvió a su país y murió en el exilio en Niza en 1935.


Dafne Muschnik


Femboys, el futuro de la imagen masculina

Escrito por GenderIsNotSex 07-01-2016 en Género. Comentarios (0)


Quienes nacimos a finales del siglo XX hemos sido testigos de cambios cada vez más radicales en el concepto de la imagen femenina y masculina. 

Si bien cada generación provoco el espanto de sus predecesoras, la década del '60 fue sin dudas una bisagra en la manera de pensar y, por sobre todo, de expresar. 

Aparecieron los Beatles aportando una frescura inédita a sus contemporáneos. Y de la mano llegaron los Rolling Stones como la contracara más atrevida de la escena musical y cultural, como preludio de una apertura sin precedentes. Twiggy se atrevió a mostrar las piernas, y de ahí en más la sociedad "civilizada" no ha dejado de desnudarse muy a pesar de la religión, cualquiera que sea, y sus espantados líderes y feligreses lastimados en su concepción de lo correcto. 
La Europa herida por dos guerras devastadoras y el pensamiento del "vive hoy" justificaron el "Flower Power" con su mensaje de paz. El feminismo liberador de corpiños y la masculinidad relajada de los cabellos largos de la juventud hippie, marcaron un antes y después. Y si bien el conservadurismo persiguió y acoso a los cultores de las nuevas tendencias, ellos siguieron como punta de lanza del porvenir libre. 
Desde las esferas del arte todo este "mambo liberador" pudo hacer punta y poco a poco las cosas fueron cambiando en pos de una visión más amplia del como vivir la vida, como si se tratara de impulsar de manera natural un adiós al "qué dirán".

A finales de la década del '70, si en Buenos Aires veías un tipo con aritos seguramente era tachado de homosexual. Sin embargo hoy día es lo más natural en los varones el uso de aritos y todo un arsenal de cosas, antes patrimonio de la femeneidad. Hoy nadie cuestionaría la "masculinidad" de un hombre que usa camisa rosa o se hace los claritos. Y el devenir seguramente seguirá sorprendiendo a los cultores de lo convencional. En veinte años la línea que divide el aspecto entre hombres y mujeres será tan delgado que no sabremos distinguir a primera vista unos de otros. Antes los hippies, luego los rockeros y ahora una cantidad de "tribus" urbanas donde el maquillarse los ojos, pintarse las uñas, o combinar vestimentas del sexo opuesto es de lo más cotidiano. Seguramente el futuro nos sorprenderá con lo inimaginado, como siempre lo hace, y los "femboys " serán probablemente el arquetipo del nuevo hombre.


Dafne Muschnik


Nena por elección?

Escrito por GenderIsNotSex 27-12-2015 en Identidad de Genero. Comentarios (0)

Nena por elección?

Cabe hacerse esa pregunta? Claro que si. Todas las preguntas caben.
Aún las más ridículas?
Así es. O acaso preguntarse si puede serse nena o nene por elección no suena ridículo?

Antes, cuando las tecnologías no permitían saber el sexo del niño en el vientre de su madre, al dar a luz era la partera quien daba la noticia: es una nena! O, es un varón!
Y eso era todo.
No más preguntas.
Se nacía nena o nene y punto.

Y ahora no es igual?
Claro que si.
Entonces?
Algo cambio.
Que cosa cambió?
La información. Ahora tenemos más información.
Las tecnologías nos han permitido a través de poderosos telescopios sondear los confines del universo y comprender lo infinitamente pequeños que somos.
Y los microscopios electrónicos han llegado tan profundo en el nano universo que nos hacen ver gigantescamente inmensos...
Todas las disciplinas han sido afectadas favorablemente gracias al avance de las ciencias y tecnologías aplicadas. Y sin forzarnos a echar una mirada al pasado lejano, nuestro mundo de hoy es muy distinto del de hace apenas treinta años atrás. Si, tan sólo hace treinta años percibíamos todo con otros ojos. Hoy parece que todo es posible. Y toda esta amplitud inevitablemente toca las ciencias de la observación del ser humano. Esas cosas que tienen que ver con lo individual y lo colectivo.

Las redes sociales, como ventanas a la intimidad, han develado justamente eso: la intimidad. 
La gente se atreve a mostrarse y ese mostrarse incluye los aspectos más recónditos.
Y todo esto redundó en beneficios.
Los temas que antes se trataban desde una perspectiva han hecho un vuelco drástico.
Hace treinta años, la vivencia sexual fuera del standard era tomada por la ciencia de la medicina como enfermedad.
Hoy día no es así.
Y los términos masculino y femenino ya no tienen que ver estrictamente con hombre y mujer o con hembra y macho.
Cientos, miles de caso son compartidos a través de la web otorgando una visión más amplia acerca de como se viven estos temas, antes tabú. 
En una gráfica de humor, un dibujante hizo a dos mujeres charlando, una de ellas con un bebé en brazos.
La otra le pregunta: es nena o varón?
Y la madre responde: no lo se, todavía no habla...

Esto que, a lo menos, nos ha esbozado una sonrisa, representa el poder de síntesis de un perspicaz observador del devenir de la realidad. Y si bien es cierto que muy difícilmente hoy día encontremos una mama dando una respuesta así, es una visión no descabellada del futuro "open mind" que bien puede indicar el modo de percibir las posibilidades de los padres del futuro.
Ya sin la barrera del sexo genital como condición determinante, otorgar la posibilidad de aceptar la expresión de género de los niños del futuro, será sin dudas la gran puerta a un desarrollo mejor para muchos, muchísimos seres humanos. 


Dafne Muschnik